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  • 14:06
Mi papá era de un conservador puritano, de esos que llevan su vida ligada a la religión, las creencias políticas del sector derecho y que tiene como valores más importante a la familia. Ni siquiera se le pasaría por la cabeza el hecho de pensar en el matrimonio homosexual, en la eutanasia o legalizar las drogas. Mi viejo fue militar en tiempos de dictadura, tiene todo lo que un llamado “facho” o “momio” puede adoptar. Fue hijo único de una familia conservadora, hijo de abogados penales. No les hablare de mi mama, porque ella falleció cuando apenas cumplí tres años.
Mi padre me crio prácticamente solo y entiendo que no fue fácil. Ahora tengo 24 años y valoro cada segundo que me dedico. 
Estuvo lejos de ser el padre más cariñoso, nunca me dijo un “te quiero” o me dio un abrazo. Supongo que fue por como lo criaron, por su forma de vida, por lo que tuvo que vivir en la época de la dictadura. Recuerdo que cuando era chico, si llegaba con una mala nota, el me encerraba en mi pieza por horas, luego de haberme pegado un par de correazos. Sufrí mucho en mi niñez, necesitaba una mano blanda, alguien que me conversara y dejara de lado la violencia por un abrazo o un beso. Necesitaba una madre, pero bueno, solo tenía un padre y no había nada que hacer. Vivimos en San Felipe hasta que cumplí los 8 años. Deje amigos y compañeros de lado para irnos a vivir a Santiago, en donde mi papa ejercería su profesión de contador auditor. El cambio no fue fácil, pero tuve que ponerme en sus zapatos. Me acuerdo de cuando aprendí a andar en bicicleta, recuerdo la falta de una imagen femenina que al momento de caerme, me recogiera y me dijera que todo está bien. Que me lave mis heridas. Pero en ese lugar, estaba mi papa, que me gritaba “¡LEVANTATE, SE UN HOMBRE, LOS MARICONES LLORAN!”. 
Fui una vergüenza para mi papá. Alrededor de los 14 años, en el colegio donde estudiaba conocí a un grupo de chicos. Ellos eran músicos que pertenecían a la banda folclórica del colegio. Los fui conociendo y cada vez me gustaba más ese mundo. Me metí en su grupo, aprendí a tocar instrumentos, entre ellos la guitarra, que se convirtió en mi especialidad. La música se convirtió en mi vida. Dentro de mis referentes estaban: Victor Jara, Violeta Parra y los Jaivas. Esto obviamente irritaba a mi papá. Quizás esto, en un momento lo hice para seguirle la contra, pero con el paso del tiempo me daba cuenta de que la música llenaba los vacíos que tenía mi vida. El grupo fue ganando fama dentro del colegio, ya hacíamos tocatas en el Vingo o en la fiesta de aniversario.
Un día- después de clases- teníamos un ensayo a las 18 pm. Salí del colegio para ir a mi casa a almorzar y estaba mi padre, esperándome con una caja en sus manos. Dentro de esa caja estaban todos los CD’s de los artistas que escuchaba y él me dice “No quiero ver estas porquería por acá, ve y bótalas en la basura, en donde merecen estar”. Yo no aguante la ira y amenace con irme de la casa a lo que él responde que no sería una mala idea. Desde ese momento viví por un largo tiempo en el garage de la casa de un amigo, en donde ensayábamos casi todos los días. 
Pasaron casi dos años sin saber nada de él. Yo en ese tiempo seguí tocando, el grupo cada vez creció más. Tocábamos en bares conocidos de Santiago. Una noche, la alcaldía de Santiago nos invita a tocar en un show en conmemoración de Violeta Parra. El show seria en la plaza de Armas, las entradas serian liberadas y publico promedio que asistiría eran de unas diez mil personas. El espectáculo más grande en que hemos sido invitados. Cada miembro de la banda tendría cinco entradas para regalar; entre ellas se la regale a mi polola, a sus padres y a mi mejor amigo. La última se la tendría guardada a mi papá. Le envié la invitación por correo, la entrada estaba enumerada y le deje la más cercana al escenario. La entrada del asiento 18.
Llego el día de la conmemoración a Violeta. Los puestos se fueron llenando de personas. Estábamos a punto de salir a tocar y mi papa todavía no llegaba. Su puesto seguía desocupado. En el momento de tocar, mis nervios se hacían cada vez más fuerte y grandes. Mi papa jamás me había visto en esta faceta. Salimos, tocamos como nunca, fue nuestra mejor presentación, pero el no llego. 
No esperaba a que llegara, pero no sé cómo explicarlo, de igual forma de decepcione y llegue a mi casa a llorar. Eso hasta que recibí una llamada de mi tía, la hermana de mi viejo. Eran prácticamente las cuatro de la mañana cuando suena el teléfono- lo respondo- y con voz sensible me dice:- Matias, tu papá tuvo un accidente en su auto. Mati… tu papá murió mientras viajaba a tu concierto.- Quede en silencio, no sabía que decir. Colgué y me acosté.
Dos días después fue su funeral. Me encontré con varios familiares que hace tiempo no veía. Recibí varios abrazos y palabras de consuelo. Entre ellos, vi a mi tía, quien me había llamado para avisarme de su fallecimiento. Le saludo con un beso en la cara, y le digo que me sentía culpable por no ser lo que él esperaba. Me largo a llorar en sus hombros, a lo que ella responde: “No tienes por qué sentirte así, Matias. Estas equivocado. Días antes de morir, él fue a mi casa. Estaba más raro de lo normal, ya no tenía esa cara de un hombre adusto. Se le veía humano, sensible y melancólico. Yo le pregunte a que venía y él me dice: Camila, estoy tan arrepentido de lo que fui, si tuviera un deseo, pediría más tiempo. Más tiempo para decirle al Mati cuanto lo quiero, que lo amo más que a nadie en esta vida. Para entenderlo. Para escuchar su opinión con respecto a la vida. Para escuchar sus canciones. Para pedirle perdón”. Desde ahí viví en paz para siempre. Fui a mi antigua casa y me encontré con todos los discos de mi banda y con todos los afiches de mis conciertos. Mi papá siempre me había seguido-a su estilo-, aunque no estuviera presente en los conciertos. Ahora la banda se llama Allan, en honor a él y estamos erradicados en México.

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Mejores comentarios:
Soledad Godoy Gamboa Espero que esto no sea publicidad para tu banda porque estoy llorando y moqueando...
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Catherine Annais No sé si sea tan real, al principio de la historia afirmas que tu papá fue hijo único y luego sacas al baile a tu supuesta tía, hermana de tu papá (?
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